Eran las nueve de la mañana de aquel domingo 28 de octubre y ya las sonrisas tranquilas emitidas por decenas de madres y padres comenzaban a permear el auditorio. Con ansias
particulares, todos los presentes esperaban ser testigos de una presentación preparada con
esmero y meses de dedicación.

Ese día, el auditorio “Sonia Fajardo Forero” se vistió de vida. De un lado a otro, los niños y
niñas corrían, jugaban, saltaban, disfrutaban de un protagonismo merecido. Por su parte,
quienes organizaban el evento satisfacían de forma placida la curiosidad caprichosa de los
que se encontraban en el espacio. El esfuerzo consagrado durante más
de 25 años por quienes llevan la batuta de la Fundación Proyecto de Vida se materializó en
la versión número ocho de la Bienal a través de sones expresados en canciones, bailes y
acordes musicales de los cuales los niños, niñas y adolescentes fueron compositores e
intérpretes.

Al finalizar la presentación, rodaron algunas lágrimas de emoción provenientes de
pequeños y adultos. Acompañadas por risas, fueron el reflejo de un orgullo que
valía la pena lucir y mostrar. En la Bienal se evidenciaron una vez más las habilidades
aprendidas, los conocimientos empoderados y las sonrisas trasparentes producto de talleres
dictados diariamente por orientadores dedicados.

Categorías: Actividades

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *